
Nuestros orígenes se remontan a 1920, cuando la familia “del Cerro” construyo el primer molino de piedra en la villa de Yepes. Desde entonces, nuestra historia ha estado siempre unida al olivar, a la tradición y al trabajo bien hecho.
Nuestro aceite nace de las aceitunas que recibimos de los agricultores de la zona que durante todo el año cuidan sus olivos con esfuerzo y dedicación para conseguir una materia prima de calidad.
Con estas excelentes aceitunas elaboramos nuestro aceite de oliva “Cerroliva”, un producto que representa el esfuerzo y la dedicación de varias generaciones.
La unión de nuestra historia, la experiencia y el cuidado en cada proceso nos permite crear un aceite de calidad. Por ello, nuestro aceite ha sido reconocido internacionalmente, como demuestra el premio recibido en 1999 en Ginebra, donde Cerroliva fue distinguido con la Estrella de Oro Internacional a la Calidad.
Si deseas puedes contactar con nosotros o explorar nuestra tienda de aceites.
